lunes, 7 de enero de 2013

Economía mexicana.

Los problemas de la economía mexicana se centran en pobreza, narcotráfico y desempleo.
La falta de empleos es la principal causa de pobreza y por eso se recurre al narcotráfico o violencia, entendiendo por ésto último, robar, secuestrar, matar.

El desempleo hace que las personas intenten trabajar en las calles, al hacer eso no pagan impuestos ya que no trabajan en algo establecido, y por ende los impuestos de las demás personas aumenta.



Uno de los pilares de la economía mexicana es la exportación, por su riqueza en productos naturales y a su fuerte industria.


Exportaciones y libre comercio.

El libre comercio y los tratados firmados por México en los últimos años han convertido a este país en una de las potencias emergentes del mundo. Gracias a sus exportaciones, se ha convertido en la tercera economía más fuerte de toda América, tan solo por detrás de los gigantes Estados Unidos y Brasil. Según los datos del fondo Monetario Internacional, el Producto Interior Bruto de México supera con creces el billón de dólares, lo que convierte al país en la 11ª potencia económica del planeta. Esta expansión en la riqueza de México se ha producido principalmente por su total orientación económica hacia las exportaciones. De hecho, más del 90 por ciento del comercio del país se sitúa dentro de los marcos de los diferentes tratados de libre comercio firmados en los últimos años, que engloban a más de 40 naciones que abarcan Japón, Israel, la Unión Europea y diferentes territorios de Sudamérica y Centroamérica. Sin embargo, el más importante de todos ellos es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, conocido como NAFTA, que se firmó junto a Estados Unidos y Canadá en 1992, y que comenzó a funcionar dos años después. Hoy en día, algo menos de dos décadas después de su implantación, el comercio con sus dos vecinos del norte representa nada menos que el 90 por ciento de las exportaciones mexicanas, y el 55 por ciento de las importaciones.

El petróleo

Toda esta fuerza en el comercio exterior está sustentada en la industria mexicana, que es considerada el auténtico motor económico de la nación. Uno de sus pilares es la actividad extractiva, tanto de minería, como de gas, aunque principalmente la de petróleo. México es el quinto mayor productor de ‘oro negro’ del mundo, por lo que la industria generada alrededor de su extracción, tratamiento, distribución y exportación supone una gran parte del PIB del país. Este sector es público, por lo que el gobierno es el encargado de administrar su explotación a través de PEMEX, una empresa estatal. Se calcula que se producen casi 4 millones de barriles diarios, lo que supone para México unas ventas cercanas a los 90.000 millones de dólares cada año, que van a parar a las arcas públicas.

Potente industria

A pesar de su importancia, el negocio petrolero mexicano ya no es el pilar básico de la economía del país, gracias al auge del resto de industrias, como la construcción o la automotriz. Ejemplos de ello son por ejemplo Cemex, uno de los conglomerados de cemento más importantes del mundo, o la ciudad de Puebla, donde operan más de 70 empresas que fabrican componentes de automóviles. La industria de la bebida también es muy potente en México, con la presencia del Grupo Modelo y de FEMSA, una gigantesca embotelladora de Coca-Cola.

La importancia de los servicios

Pese a todo, el sector servicios sigue siendo el rey dentro de México, ya que aporta el 65 por ciento del PIB y da empleo al 63 por ciento de la población activa. Particularmente importante es el turismo, que supone la tercera mayor fuente de ingresos del país.

 El principal reto es disminuir el número de desempleados, así los impuestos para personas con trabajos en empresas o escuelas sea menor, con ésto no solo se disminuyen los impuestos, también hay menos delincuencia.








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